¿Días festivos? ¿Cenas familiares?

Para comenzar este blog, definamos primero un término que abarcará todo este tema, y es el llamado BALANCE CALÓRICO, que quiere decir que lo que realmente importa en una dieta, son las calorías que consumas al final del día, entonces, si no tienes un balance calórico o un conteo de tus calorías, estarás comiendo “al azar”, y tus resultados no serán del todo óptimos.

– Cuántas veces hemos visto a personas que están a dieta, en una cena familiar, piden solo ensalada, o se privan de alimentos, quedando como el “raro” que no come rico, hasta llegan al extremo de llevar su tupper de comida “sana” porque “no pueden romper la dieta”. ¿De verdad quieren sentirse el rar@  de la noche? Pues no, ¿Verdad?

Entonces, ¿Qué hacer?

Una recomendación general que les puedo dar, es:

Sabiendo que en la noche (hora en que la mayoría de las veces se tiene este tipo de eventualidades), van a tender a comer mucho, guardar calorías para esa ocasión, es decir: disminuir la cantidad de comida en el desayuno y almuerzo para tener un rango grande de calorías, y disfrutar tranquilamente de tu cena familiar, que casi siempre es alta en carbohidratos y grasas, y media en proteína

En estos casos, el desayuno debe contener alimentos integrales, por el tema de saciedad por la fibra que estos contienen (pueden ser 1 o 2 tostadas integrales) con una buena fuente de proteína (clara de huevo) + una porción de fruta.

En el almuerzo, es recomendable consumir una porción mediana o grande de vegetales (por el tema de saciedad también) con una fuente de proteína (pollo, pescado, etc) a la plancha (sin aceite).

Y listo, estas dos comidas no superarán ni los 500-600 calorías, y tendrás un gran margen de calorías para poder disfrutar de tu cena tranquilamente, sin afectar tus resultados.