Si bien es cierto que para mantener una alimentación saludable se recomienda priorizar los alimentos naturales (no envasados o procesados), en la mayoría de ocasiones se recurren a estos.

Vamos a conocer los puntos clave para saber identificar los que consideramos más aptos o recomendables:

  1. Muchas personas, en lo único que se fijan es en la cantidad de CALORÍAS de un producto, siendo un error, ya que estas pueden ser CALORÍAS VACÍAS, es decir, que estas calorías provengan de grasas poco saludables como las trans y saturadas o azúcar.
  2. Lista de ingredientes: Muy importante, ya que la normativa obliga a los fabricantes a establecer de mayor a menor los ingredientes en función a su contenido, entonces, una rápida inspección a esta lista, nos dará una gran idea para elegir o no tal producto.

Ya sabes, si entre los tres primeros ingredientes aparece el azúcar, no será la opción más adecuada.

  1. Observar el valor nutricional según el tamaño del servicio: El fabricante es astuto, va a indicar el desglose de calorías y nutrientes siempre inferior a lo que realmente comamos, en ese caso, es recomendable dirigir la información mostrada en por cada 100 gramos y estar más cerca de la “realidad”.
  2. Azúcar: Una recomendación rápida es no consumir alimentos que tengan más de 10 gramos de azúcar por cada 100 gramos de producto.

Cabe diferenciar algo, no es lo mismo azúcar natural de alimentos (frutas), que azúcares añadidos, preocupémonos por estos últimos.

Como “truco”, la industria da diferentes nombres al azúcar, y no 2, o 3, sino hasta más de 50 nombres, algunos de estos son: Jugo de caña, caramelo, jarabe de maíz, maltodextrina, glucosa, sirope, dextrosa, jarabe de malta, sacarosa, glucosa, etc.

  1. Grasas: Buenas (insaturadas), malas (trans), siendo estas últimas grasas artificiales, y están asociadas con problemas para la salud. Realmente, tenemos constancia de cuáles son las fuentes de dichas grasas: procesados, comida rápida. Entonces, asegurémonos que la cantidad de grasa trans sea 0, o en todo caso, que no esté mencionada.
  2. Sal y sodio: Aunque se piensa que son lo mismo, no lo son. La sal es un compuesto a base de sodio y cloruro, y el sodio, es un mineral que se encuentra en los alimentos o se añade en su proceso de elaboración.

En la información nutricional puede aparecer tanto sal como sodio, sin embargo, este último aparece más, se conoce, según estudios, que:

Cantidad de sal = Cantidad de sodio x 2.5

Según recomendaciones de la OMS, la cantidad de sal diaria debe ser inferior a 5 gramos.

La información o tabla nutricional es muy importante a la hora de escoger un alimento, es por eso que en Manzana Verde, todos nuestros platos cuentan con la información nutricional (calorías, macronutrientes e ingredientes).

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