Cuando hablamos de una alimentación sana y equilibrada, podemos entender que se basa en proteínas, carbohidratos, grasas, vitaminas y minerales.

Desde hace mucho tiempo, se ha creído que el consumo de la yema de huevo está relacionado con el aumento del colesterol.

¿PERO REALMENTE ES LA YEMA DE HUEVO UN ALIMENTO QUE DEBAMOS EVITAR?

Si bien es cierto que  la CLARA DE HUEVO  concentra la mayor parte de proteína (3.5 gramos, a comparación de 2.5 gramos que contiene la YEMA DE HUEVO),  la yema de huevo contiene muchas PROPIEDADES quizá poco conocidas, pero que son muy beneficiosas para la salud. Estas son:

  • Es una poderosa fuente de vitaminas y minerales: A, E, D, Ácido Fólico, B12, B6, B2, B1. Es uno de los pocos alimentos que contiene vitamina D de forma natural. Además, es una excelente fuente de hierro, fósforo, potasio y magnesio.

 

  • Cada yema de huevo contiene 4.5 gramos de grasa, de las cuales, solo 1.5 gramos son saturadas, y el resto, insaturadas, mejor conocidas como “grasas saludables”, las cuales son ricas en omega 3 y 6, encargadas de disminuir el colesterol malo (LDL).

 

  • La yema de huevo contiene gran cantidad de leucina, el aminoácido esencial más importante para la construcción de masa muscular.

 

¿Y QUÉ PASA CON EL COLESTEROL?

Aunque la yema de huevo tiene colesterol, no afecta en gran medida a las PERSONAS SANAS, ya que no es el principal responsable de su aumento. Existen factores hereditarios, como el estrés o el sobrepeso que  suponen mucho más riesgo a la salud del corazón. Su aumento puede ser evitado con la ingesta de alimentos ricos en grasas insaturadas.

La yema de huevo, contiene una sustancia llamada LECITINA, capaz de conectarse al colesterol para que este no sea absorbido totalmente por nuestro organismo. Además, ayuda a mantener la concentración, es un agente anticolestelorémico, siendo conocida como una importante protectora del corazón.

 

CONCLUSIONES

Existen muchos factores que aumentan el colesterol en la sangre, y la mayoría de ellos están relacionados con malos hábitos de vida, por lo tanto, esos hábitos  poco saludables son los que deben modificarse y no la restricción de un alimento tan saludable como la yema.

Sabiendo ahora todo esto…¿Vas a desperdiciar la yema de huevo?